La agrupación mexicana conquistó al público regio con sus grandes éxitos, un homenaje a Juan Gabriel y una noche en la que el amor, el desamor y los recuerdos se hicieron canción.
Monterrey, Nuevo León, 22 de octubre de 2026. — Tres décadas de historia musical se convirtieron en una celebración de emociones, recuerdos y complicidad entre Elefante y sus seguidores.
La noche fue una invitación a recorrer los distintos capítulos de una trayectoria a través del pop rock en español, las letras románticas y esas canciones que, con el paso del tiempo, se han convertido en parte de la memoria sentimental de varias generaciones. Con Javier “Javi” Ortega al frente, acompañado por Ahis, Iguana, G. Tracks y Rafa Loar, la banda arrancó el espectáculo con “Qué Noche la de Anoche”, tema que abrió la puerta a una velada dedicada tanto a su historia como a la conexión que mantiene con sus admiradores.“
Treinta años de compartir alegrías, tristezas, desamores, borracheras, crudas”, expresó Ortega al dirigirse a los asistentes, en un mensaje que resumió el espíritu de una celebración en la que la música sirvió como punto de encuentro entre el escenario y las historias personales del público. Cada interpretación evocó distintas etapas de la vida, desde los primeros amores hasta las despedidas que encuentran refugio en una canción.
Temas como “Y Tú No Estás”, “La Que Se Fue” y “Si Tú Quieres” formaron parte de los momentos más emotivos de la presentación, mientras que “De la Noche a la Mañana” encendió los ánimos de los asistentes y confirmó la fuerza que conservan sus canciones. Uno de los atractivos de la velada fue la capacidad del grupo para alternar la intensidad del rock con pasajes románticos y sonidos latinos, una combinación que define su identidad musical.
Durante el espectáculo, los músicos de la sección de metales rindieron homenaje a Juan Gabriel mediante un intermedio instrumental . En la recta final, Elefante reservó algunas de sus canciones más reconocidas para mantener la energía de la Arena Monterrey. “Ángel”, “Durmiendo con la Luna” y “Mentirosa” se sumaron a una despedida en la que el romanticismo dio paso al baile y a la celebración.
La agrupación cerró con “Sabor a Chocolate”, poniendo punto final a una noche que combinó recuerdos, fiesta y el reconocimiento a una trayectoria de 30 años. Antes de despedirse, los músicos dejaron abierta la posibilidad de reencontrarse con el público regiomontano en 2027. Tres décadas después, las canciones siguen vivas. En una industria musical en constante transformación, la agrupación demostró que las melodías capaces de conectar con las emociones y se quedan en el corazón a través del tiempo.
Información e imágenes: Carlos Palacios.











